por Diana
en 27 Marzo, 2017
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¿Qué es un safari? A lo largo del siglo veinte, el safari ha sido retratado en la cultura popular por medio de grandes historias de aventura y romance. Pero lo que vemos en las películas raramente refleja la realidad y, a menos de que lo hayan experimentado en carne propia, pocos pueden definir con exactitud lo que un safari significa hoy en día. Por eso, a continuación hacemos un viaje por la historia para entender el origen del término y su significado actual.

Los orígenes del safari

Caravana de viajeros en camellos

La palabra safari es en realidad un vocablo swahili derivado del idioma árabe que simplemente significa “viaje”. Claramente, esta definición original no se refería a los atuendos de explorador y animales salvajes con los que el concepto de safari se asocia ahora. De hecho, los primeros safaris de los que se tiene registro ocurrieron en el siglo dieciocho y estaban enfocados principalmente en el comercio.

La época colonial del safari

A finales del siglo diecinueve, naturalistas y exploradores como William John Burchell, Thomas Ayres y Gustav Adolf Fischer redefinieron el propósito del safari con sus legendarias expediciones para estudiar la vida salvaje africana. Desafortunadamente, con estos grandes hombres de ciencia también llegaron los cazadores y, durante la época colonial de África, la palabra safari comenzó a utilizarse para nombrar aquellas excursiones dedicadas a la caza de animales.

Más tarde, personalidades como el escritor Ernest Hemingway y el presidente Teddy Roosevelt popularizaron este uso de la palabra en la cultura popular. De hecho, Roosevelt se embarcó en un safari de enormes proporciones con el objetivo de llenar el ahora Museo Nacional de Historia Natural con especímenes africanos. Más de 11 000 animales fueron sacrificados en esta excursión, quinientos de los cuales eran grandes especies como elefantes, leones, leopardos, búfalos y rinocerontes  —ahora llamados los “Cinco Grandes”—. Para averiguar por qué se les llama así, te invitamos a leer nuestro blog sobre los Big Five.

El presidente Roosevelt posando junto a un elefante durante un safari

La era de la conservación y el safari fotográfico

Tras décadas de drenar el continente de sus majestuosas especies, los propietarios de las tierras en las que se llevaban a cabo estas expediciones finalmente comprendieron que, todo ese tiempo, habían sacrificado sus más grandes riquezas. Conscientes de su error, hallaron una solución en el turismo sustentable y la época de los grandes cazadores abrió paso a la era de la conservación y el safari fotográfico.

¿Qué es un safari? Este es el ejemplo perfecto

Imagen de: Londolozi Varty Camp

Hoy, un safari aún involucra vida salvaje, pero aparte de eso, el término significa algo completamente nuevo. Actualmente, un viaje de safari en África implica el avistamiento de animales en un área protegida como, por ejemplo, una reserva de animales o un parque nacional.

El safari y el turismo responsable

Las connotaciones relativas a la caza de la palabra safari están siendo rápidamente reemplazadas por asociaciones más modernas con el turismo responsable.

En su mayoría, los safaris se han transformado en viajes que benefician a la vida salvaje de África. Los visitantes tienen la oportunidad de admirar a estas especies en su hábitat natural y, a la vez, ayudar a protegerlas contribuyendo directa o indirectamente con los proyectos de conservación que la mayoría de los parques y reservas manejan.

Naturalistas trabajan con un buitre

El safari actual también es un viaje diseñado para interactuar de manera ética con las comunidades locales y generar un impacto positivo en su calidad de vida. Estas comunidades se benefician del turismo sustentable a través de la generación de empleos y la venta de sus productos y servicios. Además, algunas compañías de safari apoyan directamente proyectos de empoderamiento social, mientras que otras hacen uso de lodges, reservas y otros establecimientos que asisten a las comunidades locales.

El safari moderno: una experiencia multifacética

Si bien un safari africano tradicional se enfoca en observar y fotografiar la fauna africana, esto no tiene por qué ser lo único que implica. El safari del siglo veintiuno puede combinar dichos encuentros con la vida salvaje con una variedad de fascinantes experiencias —desde visitas culturales y lecciones de astronomía, hasta sesiones de yoga y masajes en plena naturaleza—.

Familia interactua con un grupo de masáis en Kenia

Imagen de: andBeyond Kichwa Tembo Tented Camp

Además, el safari moderno puede adaptarse a toda una combinación de parámetros como modalidad, presupuesto, tiempo, ubicación y actividades deseadas.

Sea recorriendo la sabana de Sudáfrica en una Land Rover, navegando los canales del delta del Okavango en mokoro, siguiendo la Gran Migración en globo aerostático sobre las planicies de Tanzania o rastreando gorilas a pie en los parques nacionales de Uganda y Ruanda, las encarnaciones del safari parecen ser tan vastas como el continente africano mismo.

Safari en mokoro por el delta del Okavango

Un safari puede ser desde una escapada durante el fin de semana a una reserva de animales hasta una épica odisea a través del continente abarcando varios meses y países.

¿Y qué decir del alojamiento? Durante un safari, los viajeros pueden tanto dormir en una rudimentaria tienda bajo las estrellas como hospedarse en un lodge privado con mayordomo, chef y guía personales incluidos.

Mujer observando una manada de elefantes desde terraza

Imagen de: Londolozi Private Granite Suites

Así mismo, un safari no es una experiencia reservada para los aventureros veteranos y viajeros consumados —prácticamente cualquier persona puede disfrutar de un safari al estilo que mejor le acomode—. Tanto las parejas buscando un destino exótico para su luna de miel como las familias que desean compartir tiempo de calidad encontrarán un safari a su medida en los confines de este extraordinario continente.

Como puedes ver, el safari está ganándose una nueva reputación, deshaciéndose de las viejas connotaciones sobre la caza y madurando a un estilo de viaje responsable y benéfico para África. Sin lugar a dudas, “Toma solo fotografías y deja solo huellas” es el lema cada vez más apto para el nuevo safari africano.

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Imagen principal de: Londolozi Varty Camp