por Ricardo Dominguez en 16 julio, 2018
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No hay amor más sincero que el amor a la comida. Bernard Shaw

Esta frase bien podría estar grabada en alguna de las elegantes paredes de Mannabay. Este hotel, ubicado a los pies de Table Mountain, es uno de los más lujosos y exclusivos de Ciudad del Cabo. Cada una de sus estancias está diseñada de forma individual y se inspira en una parte del mundo, mientras que las zonas comunes respiran arte a través de cuadros, figuras y una decoración cuidada al detalle.

Pero hoy no vamos a hablar de sus habitaciones, del lujo de sus zonas comunes o de la increíble experiencia de pasar una noche en este hotel. Hoy en el blog hablamos de amor: de amor por la comida, más concretamente.

Después de haber vivido en primera persona la experiencia gastronómica de Mannabay, no podemos hacer más que poner por escrito el desayuno que disfrutamos en él. Éste está disponible para todos los huéspedes del hotel, aunque también es posible disfrutar de él sin alojarte en Mannabay. Para ello, te recomendamos llamar con antelación y preguntar tanto por sus desayunos como por su exclusivo High Tea.

Descubriendo los interiores de Mannabay

Descubriendo los interiores de Mannabay

Desayuno en Mannabay: el mejor inicio de día posible

La alarma del despertador duele menos cuando sabes que, en unos minutos, estarás disfrutando de una de las mejores vistas de la ciudad con un tremendo desayuno ante ti. Entrar en Mannabay es hacerlo en un mundo de lujo en el cual tus ojos no saben dónde mirar: a los cuadros que, en cada pared, alumbran las estancias; las diferentes esculturas que, tanto sobre el suelo como sobre los muros, dan un toque aristocrático al lugar; o a la cocina abierta desde la que distintos chefs trabajan desde primera hora en crear desayunos de fantasía.

Desayunando en Mannabay con Ciudad del Cabo como perfecto telón de fondo

Desayunando en Mannabay con Ciudad del Cabo como perfecto telón de fondo

Al final, el estómago manda y es a la cocina donde vista, gusto y olfato dirigen su atención. Cuando te sientas, el buffet espera en una alargada mesa caoba: yogur, distintas variedades de frutas, croissants que parecen traídos de la mismísima París, cuatro tipos de queso, pan y mucho más. Empiezas tímido, pero sin querer perderte nada. Y mientras tu estómago se deleita con tostadas y embutidos, el camarero te presenta el menú para continuar con la experiencia.

Vista aérea del buffet de desayuno de Mannabay

Vista aérea del buffet de desayuno de Mannabay

La dificultad de elegir entre este despliegue de delicias

La dificultad de elegir entre este despliegue de delicias

Magdalenas y curasanes servidos con una selección de mantequillas y mermeladas

Magdalenas y croissants servidos con una selección de mantequillas y mermeladas

Si parecía que el buffet era variado, el nuevo menú lo es todavía más: huevos, aguacates, bacon y tomates se combinan en platos que parecen sacados de un programa de televisión. Me decido por los “Huevos Benedictinos“, una de sus especialidades.

La decisión no podía haber sido más acertada; el inicio del día, tampoco.

Cuando finalmente nos levantamos de la mesa, no podemos dejar de compartir impresiones. La mermelada casera. El toque perfecto en los huevos. La fruta fresca de temporada. Salgo con la promesa ─a mí mismo─ de que no será mi último desayuno en Mannabay.

Los huevos benedictinos, "obligatorios" en tu visita a Mannabay

Los huevos benedictinos, “obligatorios” en tu visita a Mannabay

Reserva tu desayuno en Mannabay

Horario: 07:00-10:00

Precio: 290 rands

Teléfono: +27 21 461 1094

Mail para reservas: res@mannabay.com