por Ricardo Dominguez en 23 julio, 2018
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Hay días en los que amas especialmente tu trabajo. Días en los que ves cómo todos los esfuerzos que haces tienen un resultado visible y un impacto en el mundo. Días que generan ilusión y que te hacen ver lo afortunado que eres de tener lo que tienes.

El pasado miércoles ─Día de Nelson Mandela─ fue uno de esos días.

Khumbulani Day Care Centre es uno de los proyectos al que más cariño le ponemos en Rhino Africa. Se trata de una iniciativa en la que llevamos colaborando de forma muy activa durante varios años.

Para Rhino Africa el turismo es evidentemente importante; pone comida en nuestras mesas. Pero es irrelevante a menos que ayude a mejorar nuestras comunidades y enriquecer las vidas de sus habitantes. David Ryan, CEO y fundador de Rhino Africa.

En el año 2000, Mamá Gloria vio cómo muchos padres (en su mayoría solteros) tenían problemas para llevar a sus hijos afectados por VIH a la guardería: éstas les rechazaban si conocían su condición. Esto provocara que los padres ocultaran la enfermedad, por lo que los pequeños acababan sufriendo ante la falta de tratamientos. Ante esta situación, Gloria decidió poner en marcha una iniciativa para ayudar a todas estas familias.

El proyecto, que nació con apenas una pequeña casa de dos dormitorios, acoge en la actualidad un comedor social que alimenta cada día a 350 personas, mientras que se hace cargo de más de 80 niños de primaria y secundaria. Rhino Africa colabora con Mamá Gloria recaudando dinero a través de varios actos benéficos a lo largo del año, realizando distintas actividades con los más pequeños y colaborando en la construcción y el mantenimiento de sus instalaciones.

Los niños de Khumbulani, disfrutando de su visita a Rhino Africa

Los niños de Khumbulani, disfrutando de su visita a Rhino Africa

El pasado miércoles, con motivo del Día de Nelson Mandela, 40 niños vinieron desde Khumbulani Day Care Centre hasta nuestras oficinas. Desde el momento en el que bajaron del autobús (gracias Ilios por facilitarnos el transporte) hasta que el último de ellos, cansado tras un día agotador, cruzaba las puertas de nuestro edificio, los pequeños fueron los absolutos protagonistas del día. Niños y rhinos jugamos, bailamos, cantamos, nos reímos y pasamos, como hemos dicho antes, uno de esos días que hacen que valores tu trabajo.

El objetivo ─o la excusa─ era crear un mural para conmemorar el centenario del nacimiento de Madiba. Los pequeños demostraron ser unos auténticos artistas y, con nuestra ayuda, lograron dar rienda suelta a toda su creatividad.

Niños y mayores disfrutando del Día de Nelson Mandela

Niños y mayores disfrutando del Día de Nelson Mandela

A sus cinco años, los peques demostraron ser auténticos artistas

A sus cinco años, los peques demostraron ser auténticos artistas

Sonrisas capaces de alegrarle el día a cualquiera

Sonrisas capaces de alegrarle el día a cualquiera

Pinceladas mágicas, combinaciones de colores imposibles, guiños, choques de mano y muchas sonrisas ayudaron a crear nuestra pequeña gran obra de arte para el Día de Nelson Mandela. Como premio, los niños de Khumbulani pudieron hacer un verdadero tour alrededor de nuestras oficinas y disfrutar de una comida muy especial.

Los niños de Khumbulani, disfrutando de una comida más que merecida

Los niños de Khumbulani, disfrutando de una comida más que merecida

Gloria, la "mamá" de este bonito proyecto

Gloria, la “mamá” de este bonito proyecto

Durante toda su vida, Mandela defendió la importancia de la educación a la hora de crear una sociedad más justa e igualitaria. Desde Rhino Africa quisimos homenajearlo de la mejor manera posible; niños y mayores estamos seguros de que lo hicimos.