por Ricardo Dominguez en 1 julio, 2019
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No, no nos hemos equivocado: hoy hablamos de la suricata. Tanto su nombre científico (Suricata suricatta) como la RAE indican que su nombre es femenino y que el término “suricato” no existe.

Hecha esta aclaración, probablemente tu primera imagen de una suricata sea Timón, de El Rey León. Un pequeño y gracioso animal, siempre acompañado por Pumba, que guía a Simba en su transición a convertirse en rey.

Pero la suricata es mucho más. Y por esto hoy te contamos por qué nos gusta tanto este animal y dónde encontrarlo durante tu viaje por África. 

1. La suricata, pequeña e insectívora

Dentro de la familia de las mangostas, la suricata es una de las especies más pequeñas dentro de este tipo de animales. Mide entre 25 y 35 centímetros y rara vez superan el kilo de peso. Además ─y a diferencia del resto de mangostas─ no cuenta con un pelaje abundante.

En cuanto a su dieta, El Rey León no mentía: le encantan los insectos. Aunque también puede comer huevos y pequeños vertebrados, el 90% de su alimentación se basa en insectos, arácnidos y ciempiés. Para conseguir este manjar, excava en el suelo y rebusca tanto en la hierba como bajo las rocas.

Una madre suricata con su cria.

2. Un animal muy familiar y social

“El Rey León 3” nos presenta a Timón y toda su familia, pudiendo conocer varios rasgos de esta especie. Uno de ellos es la vida en colonias que pueden llegar a los 40 miembros, siendo animales altamente sociables. Habitan en grandes redes subterráneas que cuentan con un gran número de entradas.

Durante el día, las suricatas salen de estos túneles para conseguir alimento, tomar el sol y vigilar a la colonia de posibles depredadores, mientras que por la noche todas se reúnen en su madriguera.

Suricatos en el desierto de Namibia

Suricatas en el desierto de Namibia.

3. Inteligentes y organizados

Las colonias de suricatas son extremadamente organizadas y cada miembro tiene una función concreta. La mayoría son “vigilantes”, ubicándose a las entradas de sus túneles, erguidos y esperando a ver movimientos sospechosos. Cuando esto pasa ─serpientes y aves son sus principales depredadores─, han desarrollado un sistema de avisos y alarmas que hace que todos vuelvan a un lugar seguro de forma rápida.

Su inteligencia se demuestra en la capacidad de aprendizaje de las crías. Los adultos les enseñan desde bien pequeñas cómo comer escorpiones venenosos paso a paso, evitando así su peligroso aguijón.

Cada suricata tiene una función concreta dentro de su sistema organizativo.

Cada suricata tiene una función concreta dentro de su sistema organizativo.

4. El comportamiento de las madres suricatas

La imagen que tenemos de las suricatas hasta ahora es la de un animal divertido, sociable, familiar, inteligente… pero también tienen su lado oscuro.

En sus amplias colonias, normalmente hay una hembra dominante que da a luz hasta cuatro veces por año. Si otra hembra también tiene crías, es probable que ella sea expulsada de la colonia y los recién nacidos asesinados. De esta forma, la “hembra reina” se garantiza que la mayoría de las crías son suyas.

¿Quién podría pensar mal de las suricatas?

¿Quién podría pensar mal de las suricatas?

5. Dónde encontrar a las suricatas

Las colonias de suricatas se encuentran cómodas en áreas áridas de suelos duros y firmes, como sabanas y llanuras abiertas. Se distribuyen en diversas áreas del sur de África, principalmente en los desiertos del Kalahari y Namib (Botsuana, Sudáfrica y Namibia)

El desierto del Kalahari, uno de los lugares donde ver suricatas es más fácil.

El desierto del Kalahari, uno de los lugares donde ver suricatas es más fácil.

Hora de buscar tu Hakuna Matata

Ahora ya sabes más a estos animales y dónde encontrarlos… así que es momento de conocerlos. Si tienes planeado visitar África durante 2019 o 2020, ponte en contacto con nosotros y te recomendaremos los mejores tours para conocer a estos animales.

¿Te has quedado con ganas de más?