por Carmen Carvajal Sarabia en 15 marzo, 2018
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Si en otras entradas del blog hablamos acerca de grandes especies como la jirafa o los perros salvajes africanos, ahora le ha llegado el turno al rinoceronte negro. Una criatura que forma parte de los “Cinco Grandes” y que es, probablemente, uno de los animales más emblemáticos del continente africano.

Natural de los territorios del sur y el este de África, a día de hoy no es fácil encontrarlos. La caza furtiva y el tráfico de cuernos de rinoceronte han disminuido su población y, en la actualidad, tan sólo es posible verlos en Sudáfrica, Namibia, Zimbabue y Kenia. Una situación que gracias a asociaciones como Wildlife ACT se está tratando de paliar.

Entre sus muchas curiosidades, cabría destacar que el rinoceronte negro es de menor tamaño que el rinoceronte blanco, ¡aunque esto no significa que sea en absoluto pequeño! Un rinoceronte negro macho pesa en torno a 1.350kg, mientras que una hembra puede llegar a alcanzar los 900kg.

El rinoceronte negro es uno de los Big 5

El rinoceronte negro forma parte de los “Cinco Grandes” del safari. Crédito de foto: Solio Lodge

1. Rinoceronte… ¿negro?

Aunque si alguien nos preguntase de qué color es el rinoceronte negro probablemente creeríamos que nos está gastando una broma ─como la adivinanza “de qué color es el caballo blanco de Santiago”─, lo cierto es que, a pesar de su nombre, la piel del rinoceronte negro es gris.

Es curioso, pero la diferencia entre el rinoceronte negro y el blanco no viene dada por su color, sino por la forma de su boca. El rinoceronte negro ha desarrollado un labio superior en punta, el cual le permite alcanzar hojas y ramas de los árboles, mientras que el hocico del rinoceronte blanco es cuadrado, haciéndolo perfecto para alimentarse con la hierba del terreno.

En realidad, la denominación de ambas especies se debe a una confusión. En un inicio, los holandeses denominaron al rinoceronte blanco con la palabra “wijde“, que significa ancho ─en referencia a la forma de su hocico─, pero terminó confundiéndose con “white, blanco en inglés. 

Los rinocerontes negros no son negros, son grises

La piel de los rinocerontes negros es gris. Crédito de foto: Phinda Rock Lodge

2. Para comer, mejor sin sol

Lo cierto es que los rinocerontes negros tienen unas costumbres alimenticias bastante marcadas. Aunque sin llegar al extremo del clásico navideño “Gremlins” ─ “¡No les des de comer después de medianoche!” ─, los rinocerontes negros tan sólo salen en busca de comida al amanecer y al ponerse el sol, nunca en las horas centrales del día.

El motivo de este horario tan preciso no es otro que evitar exponerse a las altas temperaturas africanas: prefieren mantenerse lo más frescos posible. Incluso si eso significa rebozarse en el barro.

Los rinocerontes negros macho se alimentan al amanecer y al atardecer

Los rinocerontes negros evitan el sol a la hora de comer. Crédito de foto: Reserva Natural Malilangue

3. Cuernos en constante crecimiento

Estos animales poseen dos cuernos ─de los cuales el frontal es sustancialmente más prominente que el anterior─ que siguen creciendo a lo largo de su vida. Así, aunque el cuerno frontal suele medir en torno a los 50 centímetros, éste puede llegar a alcanzar más de un metro de longitud.

Y es que el cuerno de rinoceronte está compuesto por un sinfín de fibras de queratina ─la misma que tenemos lo humanos en las uñas y el cabello─, lo que favorece su crecimiento.

Un dato interesante sobre el cuerno de rinoceronte es que, tradicionalmente, en ciertas partes del mundo se le ha atribuido propiedades curativas. Un hecho que, pese a haber sido desmentido por la ciencia, ha contribuido a su caza furtiva y al tráfico de cuernos de rinoceronte, que han llegado a superar el valor del oro en el mercado negro.

Los cuernos, una característica del rinoceronte negro

Los cuernos del rinoceronte negro nunca dejan de crecer. Crédito de foto: Lucas Alexander

4. Tipos solitarios

Mientras que madres e hijos permanecen juntos durante largos periodos de tiempo, los machos son criaturas predominantemente solitarias y territoriales. Sin embargo, más allá del cortejo  ─época en la que se emparejan también pueden llegar a formar pequeñas agrupaciones durante cortos periodos de tiempo.

Los rinocerontes negros son solitarios y territoriales

Los rinocerontes negros rara vez se juntan en pequeños grupos. Crédito de foto: Shamwari Lobengula Lodge

5. En grave peligro de extinción

Desgraciadamente, el rinoceronte negro se encuentra gravemente amenazado y forma parte de la Lista Roja de la Unión por la Conservación de la Naturaleza de especies “en peligro crítico de extinción”. El aumento de la demanda de sus cuernos en el mercado negro y, como consecuencia, la caza furtiva, han situado al rinoceronte negro al borde la extinción.

Concretamente, desde 1960 la población de rinocerontes negros ha descendido drásticamente en un 97,6%, llegando a alcanzar la cifra de 2.410 en 1995. Un dato que, gracias a la increíble labor de numerosas asociaciones se consiguió elevar hasta los 5.000 rinocerontes en 2010.

Una de estas asociaciones es Wildlife ACT, organización con la que Rhino Africa colabora desde 2012 y que surgió con el fin de desarrollar e implementar modelos sostenibles para la conservación de especies en África.

Uno de estos modelos consiste en el desarrollo del “ecoturismo“, un sistema basado en el reclutamiento de “turistas-voluntarios” que descubran el continente al mismo tiempo que sirven como apoyo a las tareas de preservación.

Wildlife ACT trabaja para salvar el rinoceronte negro

Wildlife ACT trabaja para salvar al rinoceronte negro de la extinción. Crédito de foto: Wildlife ACT

Especializada en la captura, el transporte y la reintroducción de especies amenazadas en nuevas áreas, así como en el desarrollo de medidas contra la caza furtiva, Wildlife ACT ha logrado junto al apoyo de Rhino Africa trasladar a más de 200 rinocerontes negros a nuevos hogares y monitorizar a más de 250 con dispositivos de seguimiento desde 2010.

Una ardua tarea que, pese a todo, resulta imprescindible para poder comprobar dónde y en qué estado se encuentra cada uno de los rinocerontes intervenidos.

Porque solo así, tomando medidas contra la caza furtiva y desarrollando modelos sostenibles de turismo, podremos conservar a todas y cada una de las especies que hacen de África ─y del mundo─ un lugar único.

Si a ti también te gustaría poder colaborar en la conservación del rinoceronte negro en África, existen varias maneras de hacerlo: cada vez que viajes con Rhino Africa estarás apoyando los fondos de Wildlife ACT. Además, también existe la posibilidad de realizar donativos o incluso viajar como voluntario junto a Wildlife ACT.