por Carmen Carvajal Sarabia en 24 abril, 2018
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A primera vista, estos dos grandes felinos pueden resultar muy parecidos. Majestuosos, elegantes, letales y orgullosos; ambos miembros de la familia de los grandes felinos; habitantes nativos de África; con hermosos abrigos de piel dorada con manchas; y ambos formidables cazadores. Pero, ¿qué hace diferentes al guepardo y leopardo?

Cada uno de estos animales está perfectamente adaptado a su hábitat, algo evidente en su forma física y su comportamiento, y es aquí donde se encuentran las diferencias más destacadas. Aquí te contamos cómo diferenciarlos cuando estés cerca de ellos en tu próxima aventura de safari.

Descubre las direfencias entre guepardos y leopardos

¿Sabrías diferenciar a los guepardos de los leopardos?

Rostro

Aunque probablemente observar muy de cerca a alguno de estos grandes felinos no sea la actividad más segura del mundo, si alguna vez tienes la oportunidad de hacerlo sólo tendrás que echar un vistazo a las características de su rostro para poder identificar si se trata de un lepardo o un guepardo. Por suerte, existen numerosos safaris en 4×4 que te permiten acercarte a ellos sin poner en peligro tu integridad física.

Al contrario que los leopardos, los guepardos cuentan con un fino trazo negro que recorre su rostro desde el lagrimal del ojo hasta las comisuras de la boca. Más allá de su delicadeza estética, su función consiste en absorber la luz mientras persigue a sus presas a toda velocidad. Y es que el guepardo es el mamífero más veloz del mundo —puede pasar de 0 a 100 kilómetros en tan sólo tres segundos— y necesita toda la ayuda posible para lograrlo.

Los guepardos poseen unas finas marcas negras que recorren su rostro como si de lágrimas se tratase

Los guepardos poseen unas finas marcas negras que recorren su rostro como si de lágrimas se tratase

Color de ojos

Otra de las características que nos ayudará distinguir entre guepardo y leopardo también se encuentra en su rostro, aunque en este caso se trata de sus ojos. Si bien la forma suele ser similar, su color varía en función de la especie.

Mientras que los guepardos suelen tener los ojos de un tono más bien oscuro, los leopardos generalmente poseen ojos claros, ya sean verdes o azules. Un pequeño detalle que te ayudará a reconocer de qué animal se trata al observarlos en fotografías o — con algo de suerte—  al conocerlos en persona en tu próximo viaje a África.

El color de ojos de los leopardos suele ser verde o azul

El color de ojos de los leopardos suele ser verde o azul

El color de ojos de los guepardos suele ser oscuro

El color de ojos de los guepardos suele ser oscuro

Capacidades físicas

Si bien ambos son animales formidables, su estructura física no es exactamente la misma y, por ende, tampoco sus capacidades son iguales. Como ya comentamos anteriormente, el guepardo tiene el honor de ser el mamífero más rápido del mundo animal y puede llegar a alcanzar los 100 km/h en distancias cortas. Esta increíble habilidad tan sólo es posible gracias a un cuerpo esbelto y elegante: sus piernas son largas, musculosas y extremadamente flexibles; mientras que sus garras no retráctiles aseguran un buen agarre al suelo durante sus sprints.

Los guepardos son capaces de alcanzar los 100 k/h en distancias cortas

Los guepardos son capaces de alcanzar los 100 km/h en distancias cortas

Por su parte, el leopardo “tan sólo” puede llegar a los 60 km/h. En contrapartida, su fuerza física es notablemente superior a la del guepardo, como bien indica su robusta apariencia.  Sus poderosos músculos anteriores y sus garras retráctiles —similares a las de los gatos domésticos— le permiten trepar a lo alto de los árboles, donde pasan la mayor parte del tiempo.

Gracias a sus garras, los leopardos puedes subir a los árboles y relajarse tranquilamente sobre sus ramas

Gracias a sus garras, los leopardos puedes subir a los árboles y relajarse tranquilamente sobre sus ramas

Otra de las curiosas diferencias entre guepardo y leopardo es la forma de su cola: mientras que el guepardo posee una cola más bien plana, perfecta para poder controlar la velocidad durante sus vertiginosas carreras; la del leopardo tiene una forma redondeada, ayudándolo a mantener el equilibro cuando trata de levantar a sus presas más pesadas, como los antílopes.

 

Una de las diferencias entre gupardo y leopardo es la forma de su cola

La cola de los guepardos tiene una forma plana, ayudándolos a controlar la velocidad

Pelaje

Puede que parezcan idénticos, pero guepardo y leopardo no poseen el mismo pelaje. El maravilloso abrigo de piel del guepardo está adornado con infinitas manchas negras uniformes, y es algo más grueso que el del leopardo, especialmente en el cuello y la cola —que termina con un gracioso mechón blanco—. Curiosamente, las motas que decoran la cola de los guepardos son diferentes de unos a otros, lo que permite diferenciarlos de forma individual.

Guepardo y leopardo no poseen un pelaje idéntico

El pelaje del guepardo y el leopardo no es exactamente idéntico. Crédito de foto: Shem Compion

En el caso del leopardo, sus manchas no son para nada uniformes, sino que varían dependiendo de su ubicación. Así, su cara está salpicada por pequeños puntos negros y lisos, mientras que su espalda está decorada con preciosas rosetas en tonos marrón y negro.

Leopardo descansando en la sabana

Mientras descansan sobre los árboles es posible observar las delicadas rosetas que decoran su espalda

Pero guepardo y leopardo no se distinguen simplemente por sus características físicas, sino que sus estilos de vida también son bastante diferentes.

Su grito

El frágil cuerpo del guepardo no le permite rugir, por lo que emite breves y agudos gritos, similares al canto de un pájaro o al maullido de un gato —aunque son bastante más ruidosos, claro—.

El leopardo, sin embargo, tiene un rugido mucho más ronco y gutural, característico de animales similares a las panteras, como el león y el tigre. Además, su amplio busto puede producir dos tipos de sonido: por un lado, rugidos sonoros y continuos; por otro, una serie de breves grititos similares al crujido de una sierra, que emiten tanto al inspirar como al expirar.

Una familia de leopardos jugando.

El rugido del leopardo puede ser tanto una amenzada como una señal de afecto. Foto: R&Gdavies

Hábitat

El leopardo es el felino con el hábitat más grande del mundo. Se encuentra principalmente en el sur y el este de África, pero también está presente en Oriente Medio, India y el este de Asia, aunque tristemente su distribución por estos territorios cada vez es menor debido a la acción del ser humano. En África es común avistarlos en la sabana —en Kenia y Tanzania—, en la montaña —en Sudáfrica y Zimbabue—, e incluso en algunos desiertos como el Kalahari en Namibia, y en áreas pantanosas como el delta de Olkavango, en Botsuana.

Guepardo y leopardo no pueden encontrarse exactamente en los mismos territorios

Los leopardos pueden encontrarse en una enorme variedad de territorios. Crédito de foto: Andrew Howard

Aunque es cierto que existen poblaciones aisladas de guepardos en Egipto y en Oriente Medio, la gran mayoría se encuentra en África subsahariana: concretamente, en Botsuana, Namibia, Zambia, Tanzania y Kenia. Al igual que el leopardo, el guepardo también ha sentido en su propia piel la presión de la acción humana y su territorio no deja de disminuir con el paso de los años.

Un grupo de gupardos jugando entre ellos

Los guepardos se encuentran principalmente en el África subsahariana

Estilo de vida y caza

Los cuerpos de ambos felinos están perfectamente adaptados a sus respectivos estilos de vida. El leopardo pasa gran parte de su tiempo descansando sobre los árboles, por lo que su pelaje le proporciona el camuflaje perfecto para esperar tranquilamente en las alturas a que llegue el momento de abalanzarse sobre su presa.

Un grupo de leopardos descansando sobre la rama de un árbol

El pelaje de los leopardos les permite camuflarse tranquilamente entre las ramas de los árboles. Crédito de foto: Keith Connelly Photographics

Al caer la noche, los leopardos abandonan sus cómodas ramas para salir en busca de alimentos. Sin hacer ni el más mínimo ruido, se escabulle entre las altas hierbas de la sabana, trantando de cercar lo máximo posible a su presa. En cuanto esté seguro de que no tiene escapatoria posible, saltará sobre ella y terminará la faena con un letal mordisco en la nuca.

Al caer el sol los leopardos se preparan para cazar

Al caer el sol los leopardos se preparan para cazar

Una vez concluida la caza de su presa, el leopardo transporta su trofeo hasta la parte superior de algún árbol cercano para poder devorarlo tranquilamente lejos de otros depredadores y carroñeros. Su espectacular fuerza le permite levantar animales mucho más grandes que él: un leopardo es capaz de transportar una jirafa, que puede alcanzar los 150 kg y los 6 metros.

Un leopardo devorando su presa en lo alto de un árbol

Los leopardos devoran sus presas en lo alto de los árboles. Crédito de foto: Beverly Joubert

Por el contrario, el guepardo es bastante más activo. Su principal ventaja a la hora de cazar es su excepcional velocidad, a la que saca partido en grandes espacios abiertos, con pocos obstáculos que puedan dificultar su carrera. Esto explica su presencia en la sabana africana, donde la escasa vegetación le proporciona un espacio perfecto para poner a prueba sus capacidades físicas. Una vez que este letal animal ha elegido su objetivo, a éste tan sólo le quedan unos escasos minutos de vida. El guepardo le perseguirá de manera incansable hasta que pueda abalanzarse sobre él y darle el mordisco final.

Un gupardo paseando frente a una manada de ñus.

Las presas de los guepardos tienen muy pocas posibilidades de escapar con vida

Las cacerías suponen un tremendo esfuerzo físico para el guepardo —alcanzar esas velocidades no es nada fácil—, que debe apresurarse a devorar su presa después de matarla, para evitar tener que enfrentarse a otros depredadores que puedan querer hacerse con ella. Es precisamente por eso por lo que raramente sale en busca de alimentos al caer el sol, momento del día en el que la mayoría de grandes felinos merodean la sabana en busca de presas.

Reproducción

Las distintas amenazas a las que se enfrentan guepardo y leopardo a lo largo de su vida también afectan al número de cachorros que dan a luz estas especies. Más allá de su velocidad, los guepardos no son un animal excepcionalmente fuerte y su debilidad los hace vulnerables frente a otros depredadores. Es por esto que las hembras suelen dar a la luz a entre cuatro y seis cachorros, con la esperanza de que alguno de ellos pueda alcanzar la edad adulta.

Los leopardos, por el contrario, están menos expuestos a los peligros de la naturaleza y son excepcionales cazadores en solitario, por lo que sus hembras suelen dar a la luz tan sólo a dos o tres cachorros a la vez.

Una cría de guepardo

Los guepardos suelen dar a luz a un mayor número de crías que los leopardos. Crédito de foto: Benny Rebel

Y ahora, ¿crees que serías capaz de distinguir entre guepardo y leopardo? No lo dudes y pon a prueba tus nuevos conocimientos en un seguro encuentro personal con estos magníficos animales. Para conseguirlo, tan sólo tienes que ponerte en contacto con alguno de nuestros asesores y ellos te explicarán todo lo necesario para planear un viaje perfecto en busca de estos grandes felinos.

 

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